Reflexión
Lo ideal en toda biblioteca escolar es que exista una buena colaboración e integración, entre el programa docente y los servicios bibliotecarios, que ésta sea continua y efectiva. Para esto es necesario que el bibliotecario escolar y el maestro colaboren como equipo de trabajo. Todas las escalas de la Taxonomía de Loertscher (2000), se presentan en la realidad de los diversos escenarios educativos de Puerto Rico y a nivel mundial. El primer paso para lograr alcanzar el máximo escalón es reconocer que las unidades de información, o sea las bibliotecas, son parte importante en el proceso de aprendizaje, es el centro que apoya al currículo, provee a los alumnos y maestros un acercamiento directo con la información, los materiales y recursos actuales y además promueve un mayor interés académico.
Considero que el escalón #7 en la Taxonomía de Loertscher es uno de los más importantes, el mismo dice: “Educador y bibliotecario son socios: planifican, implementan, evalúan de forma continua y sistemática” (2000). Definitivamente hace una descripción de la dinámica necesaria entre maestro y bibliotecario para alcanzar las metas y objetivos, tanto del centro educativo o escuela como de la biblioteca o unidad de información.
Sin duda alguna se necesita disposición, interés, trabajo en equipo, compromiso y comunicación efectiva en la comunidad escolar para que esto sea posible. El maestro y el bibliotecario deben INVOLUCRARSE.